¡Cruel realidad! Pocas veces clasifican a una Copa del Mundo y ahora que lo hacen todo juega en su contra. Este es el panorama de la selección nacional de Irán de cara al evento orbital de este verano en los Estados Unidos, Canadá y México.
Ya tenían fecha, día y hora en el calendario. Los estaban esperando en Los Ángeles y Seattle para los tres partidos de la primera ronda, pero lo que no estaba programado era el inicio de la guerra que su país tendría que soportar a manos de Israel y Estados Unidos.
Irán está casi destruido, los muertos se cuentan por centenares y el sentimiento antiamericano está a flor de piel. Entonces venir y participar, así como si nada, resulta imposible. ¡IMPOSIBLE!
No tendría presentación. Por eso inmediatamente empezó la guerra “amagaron” con cancelar su intervención. Luego, tal vez pensando en la sanción por negarse a jugar, pidieron que sus partidos se movieran a México y entonces la FIFA les “apagó la luz” y señaló que era imposible porque ya todo estaba organizado y en marcha.
Definitivamente están “con la cancha cuesta arriba". Pero sin duda lo que más pesa es la declaración “lapidaria” del presidente Trump quien dijo que no había problema para que participaran pero que pensando en su seguridad y en su vida lo mejor era que no vinieran.
Irán tiene todavía reservado el complejo deportivo Kino en Tucson, Arizona como su cuartel general. Tiene reservas hoteleras en las ciudades donde tiene programados los partidos de la fase inicial. Pero en cuestión de horas o días tendrá que tomar la tal vez más “dolorosa” decisión de la vida: cancelar su participación y asumir las consecuencias que esto conlleva.
El drama de la selección nacional de Irán pone sobre la mesa lo que pueden ser preferencias, injusticias o conveniencia del ente rector del fútbol mundial, la poderosa y hasta “inmaculada” FIFA. Muchos se preguntan ¿Por qué sí suspendieron a Rusia por invadir Ucrania? ¿Por qué Estados Unidos no recibe ninguna sanción por empezar otra guerra? Será que el “amiguismo” de Gianni Infantino, presidente de la FIFA con el presidente Donald Trump sirve para hacerse los de la vista gorda? ¿o tal vez el premio mundial “FIFA de la paz” que le entregaron Trump sirve para tapar cualquier situación?
Sin duda no todos son medidos con la misma cinta métrica. Es evidente que el poder de unos pasa por encima de otros. Es innegable que el “multimillonario negocio del fútbol” es la prioridad. Y por todo esto, lo único claro, es que la fiesta debe continuar.
Así se pierdan muchas vidas. Así el dolor sacuda el corazón. Porque esto a veces llega a ser lo menos importante en la vida de hoy.
Crédito: Canva IA
¿Autogol de la FIFA?
Publicado por Contacto Total el 19 Mar 2026
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