Entre lujo, corrupción y humor negro, el actor mexicano Miguel Rodarte está dando mucho de qué hablar con su personaje de Alonso Rondia, el político que da risa… y miedo en “Casi el Paraíso”
La sátira política, el humor negro y una crítica social vigente llegan nuevamente a la conversación gracias a “Casi el Paraíso”, la película protagonizada por Miguel Rodarte, Esmeralda Pimentel, Andrea Arcangeli y Karol Sevilla, que ahora ya puede verse en Hulu y Hulu on Disney+.
Desde su casa en Ciudad de México, Miguel Rodarte compartió con los lectores de Contacto Total los detalles detrás de esta historia basada en la novela clásica contemporánea de Luis Spota, una obra que, pese a haber sido escrita en los años 50, sigue sintiéndose sorprendentemente actual.
“Feliz de que por fin “Casi el Paraíso” ya está disponible en Estados Unidos. Es una historia maravillosa, sofisticada, entretenida, con muchísimos giros y con un gran elenco”, expresó Rodarte. “Tiene un nivel de producción y una calidad visual al nivel de las grandes producciones internacionales”.
La cinta sigue la llegada del supuesto conde italiano Ugo Conti a México, donde logra conquistar rápidamente a la alta sociedad mexicana. Sin embargo, detrás de su encanto se esconden secretos y manipulaciones que terminarán cruzándose con Alonso Rondia, un ambicioso político dispuesto a todo por alcanzar más poder.
“La crítica social es muy profunda”
Miguel Rodarte desde su casa en México, durante la entrevista virtual con Contacto Total
Para Rodarte, uno de los aspectos más atractivos de la película fue precisamente el comentario social que plantea a través de la comedia.
“Las buenas comedias critican ciertos vicios sociales, culturales o formas de ser de una sociedad, cultura o persona”, explicó el actor. “En este caso ahí está la idea de que en México tratamos mejor al extranjero que a los propios mexicanos”.
El actor considera que la historia utiliza el humor negro para poner sobre la mesa una reflexión incómoda, pero necesaria. “Vienen de fuera, traen títulos nobiliarios y nos quieren sorprender con toda esta historia. Entonces es la crítica a ese tipo de comportamientos que a veces tenemos. Que tratamos mejor al ajeno que al propio”.
Sin embargo, Rodarte también destacó que la percepción sobre la identidad mexicana ha evolucionado enormemente en los últimos años.
“Hoy en día, los mexicanos estamos obteniendo mucho más valor y atención internacional. Es impresionante. Aquí en Ciudad de México está retacado de extranjeros fascinados con la cultura mexicana y con la forma de ser del mexicano”, comentó.
Y agregó: “Es un orgullo enorme tener raíces mexicanas. Creo que hoy en día podríamos sacarle la vuelta a esa crítica que hace Luis Spota sobre cómo el mexicano tiene esta fascinación y cómo se subordinaban ante el extranjero. Yo creo que han cambiado mucho las cosas”.
Alonso Rondia: “Corrupto”
Cuando se le pidió definir a su personaje en una sola palabra, Rodarte no dudó ni un segundo:
“Corrupto”.
En Casi el Paraíso, Alonso Rondia representa a un político obsesionado con el poder, el estatus y la ambición desmedida. Le preguntamos a Miguel las dos caras de la moneda: ¿Qué parte del personaje provoca más risa y cuál más miedo? “La parte que más risa me daba es que si siento que representa un cierto tipo de político mexicano. Es casi una caricatura, pero siento que muy apegada a la realidad”, confesó.
Para el actor, lo más inquietante del personaje es hasta dónde está dispuesto a llegar: “Dada la posición que tiene, el nivel de ambición y el uso de poder, es capaz de cualquier cosa, hasta de vender a su propia familia con tal de seguir creciendo en la escala del poder. Yo creo que esa es la parte que me da mucho miedo”.
Lujo y “Sofisticación ranchera”
Aunque Alonso Rondia vive rodeado de lujo y extravagancia, Miguel Rodarte asegura que sus gustos personales son muy distintos. “Algo que para mí puede ser muy normal, para otro puede ser extravagante. A mí me gusta mucho el arte, tengo fascinación por piezas de arte”, contó mientras mostraba algunas piezas de su colección durante la entrevista.
En la película, Rondia presume unas extravagantes copas que llevan a una escena muy divertida. Rodarte confesó que personalmente no tiene fascinación por ese tipo de objetos.
Eso sí, reconoció entre risas que sí existe algo de extravagancia en su personalidad: “La sofisticación ranchera que me caracteriza por ser de Sinaloa, yo creo que eso sí tiene algo muy extravagante”.
Alonso Rondia en TikTok
Si Alonso Rondia tuviera TikTok, Rodarte lo tiene clarísimo:
“Alonso en redes sociales… Con tal de obtener más votos, yo creo que sería capaz hasta de echarse unos bailecitos. O sea, cien por ciento”, aseguró Rodarte de manera jocosa.
Una película que mezcla humor y reflexión
Más allá de la sátira política, el actor considera que el verdadero logro de “Casi el Paraíso” es el equilibrio entre entretenimiento y profundidad.
“Te ríes muchísimo, pero a la vez también te invita a reflexionar”, afirmó.
Rodarte describió la experiencia de filmar esta producción como una de las más satisfactorias de su carrera.
“Es una historia súper sólida, con un elenco ultra atractivo y súper talentoso. Creo que es una de las satisfacciones más grandes que he tenido a lo largo de mi carrera”.
Además, destacó la buena recepción que tuvo la película durante su paso por los cines en México antes de llegar al streaming.
“Una maravillosa historia excelentemente ejecutada”
Al final de la conversación, le pedimos resumir Casi el Paraíso en pocas palabras. Su respuesta fue contundente: “Una maravillosa historia excelentemente ejecutada”.
Ahora, el público en Estados Unidos tiene una nueva oportunidad para descubrir esta sátira elegante, divertida y provocadora desde casa a través de Hulu y Hulu en Disney+.
Porque si algo deja claro Miguel Rodarte, es que Casi el Paraíso no solo busca entretener: también quiere incomodar, cuestionar y abrir conversación.